VIVIR LEJOS DE TI AMOR por la cuarentena
Tomada de la revista: https://www.redaccionmedica.com/secciones/neumologia/china-anuncia-el-desarrollo-de-una-vacuna-contra-el-coronavirus-en-40-dias-4109
A mí me agarró el COVID-19 con 3 hombres (no sean mal pensados,son mis dos hermanos y mi papá) tuve que posponer mi lindo viaje a Costa Rica, y mi reencuentro con mi esposo. Pasó que justo el día antes salió el decreto, así que aquí estoy viviendo tiempos extraordinarios en casa de mi padre, él es mayor pero es un dulce de paciencia, temeroso pero calladito, las noticias son crueles con los adultos mayores, me molesta ese tono de "alivio" que le dan a las noticias sobre sus muertes, un marketing descarnado y mal intencionado,saben que lo que se normaliza y se hace cultura es complicado desmontarlo, les conviene robarse las pensiones. Los otros dos están bien asustados, tanto que levantan la voz y se asustan con facilidad pero es bueno, al menos procuran tener las precauciones del caso, se nota que quieren vivir, y cuidan a mi papá, aunque lo desesperan un poco.
A ratos me siento bajoneada, sólo los gatos son libres y andan haciendo de las suyas, me siento apesarada porque sólo veo a mi esposo por internet, hoy lo noté como yo, triste, me preocupa que no se cuide, así que hablamos, y hablamos cada día con ésta distancia cabrona que tienen los cuerpos, al menos nos extrañamos, sé que me echa de menos y quisiera estar conmigo, nos consolamos mutuamente, nos recomendamos comidas, películas, le ruego que se cuide, que me cuidaré.
Por mientras ando en la casa procurando hacer todo aquello que quiero y administrando un poco el sabor y los nutrientes de de la comida, aunque no asumo que deba de ser yo la responsable, dejo que ellos tomen la mañana o la cena, aunque sean huevos duros sino me agotaré y ellos asumirán que nací con las ollas pegadas a las manos. Al menos cada quién tiene su espacio, para variar, saqué al patio una mesa y decidí escribir bajo el palo de mango, o hacer bisutería fina que pienso vender, también me inscribí en un curso en línea y comencé a leer a Vila Matas, aunque aún no me prende mucho el libro.
Llamé por el FB a Ana,una amiga cubana que vive con su familia en Ecuador, es genial, muy buena persona y excelente escritora, me hace falta, fue bueno verla, al menos de éste modo, me contó que allá estarán en cuarentena hasta mayo, y dan tres años de cárcel a quién no cumpla el toque de queda, me comentó que ya hay 22 presos, para colmo leí que todo el cuerpo médico del hospital de Machala se contagió de coronavirus, todo su personal ¡qué duro!
¿Por casualidad, saben si los perros se contagian?escucho a una perrita toser ¿será?. También estoy acabando unos cuentos para niños, con ilustraciones, así que me la paso hasta el momento huyendo del estrés de la testosterona de mis dos hermanos y cantando con mi papá una vieja canción que amaba mi mamá, Gota de Lluvia.
La vida está más calma por las tardes abajo del palo, hay muchas brisas y ventiscas, descubrí unos hermosos pájaros amarillos y un par de ardillas que vienen desde el río a comer de los árboles de coco y demás, aunque a esos cocos les falta agua, son secos, Tenemos tres matas de sabila, corto una rama de cada una la troceo y cada vez que me pica un zancudo me pongo, no se me inflama, también me hago una especie de jugo de la misma planta, para evitar las várices. Así que los días se van diferenciando uno con otro, por alguna pequeña razón provocada o no, sé cuando son las seis porque los zancudos me atacan, y disfruto utilizando la raqueta eléctrica y esa guerra malsana de escuchar a los Frankenstein dejar de volar sobre mi sangre que no economizan.
Mi deseo es volver a estar en tus brazos Héctor y seguir en ésta linda vida con tu calor y sonrisa.
Cuídate por favor, cuídate mucho.
Diana Vallejo

Comentarios
Publicar un comentario